
Xtóbal
“Autopsia”
Del 19 de diciembre de 2025 al 30 de enero de 2026.
Inauguración: 19 de diciembre a las 18:30 horas.

-“AUTOPSIA” –
ANTECEDENTES.-
Curiosamente, entre las varias cosas que parece que soy, se encuentra la de critico de arte, y pareciera que debería tener la capacidad para el comentario artístico, de tal manera, que las exposiciones que presento quedasen abiertas y entendibles para todo el mundo. Pero ese resultado no es tan claro.
Pues los comentarios, como las exposiciones, como cualquier manifestación artística pueden lograr decir algo a alguien dependiendo fundamentalmente de la interpretación de ese alguien. Es decir del contendido previo con el que se haya llenado ese alguien.
En “el arte de ser humanos”, Rob Riemen ya nos advierte que ser un “ser humano” es un arte y no una ciencia, pues no hay definición aceptada, respuestas univocas o protocolos universales para la vida. Un arte que cada individuo tiene que dominar, ajustando sus deseos, incertidumbres, dudas, miedos y derrotas que son propias a nuestra existencia.
También dice, recordando a las palabras de Kafka, que el libro (también servirá cualquier acción artística) debe ser como “un hacha que quiebre el mar helado que llevamos dentro”, y añado, porque esas experiencias no pueden quedarse en el entretenimiento o en la displicencia, sino que tienen que mostrarnos alternativas que ayuden a nuestras elecciones de vida, pues como también ha dicho numerosas veces Fernando Sabater, nuestra vida está anclada en una permanente decisión de elección entre “A” o “B”.
No es la primera vez que pienso en la bendición de tener artistas cerca, pues gracias a sus expresiones, a sus interpretaciones o propuestas, puedo tener opciones muy diversas para la misma cuestión, incertidumbre o simplemente observación de hechos. Las alternativas se amplían sustancialmente, además con unos muy ingeniosos desarrollos que las hacen tan atractivas y fascinantes, como útiles para esas elecciones permanentes a las que estamos sometidos, de manera que puedo ser además un poco menos extraño a mi mismo para el posicionamiento designado.
Entonces qué más podemos pedir cuando Xtóbal nos propone ese homenaje a los innumerables maestros que llevamos dentro, siendo que nos está advirtiendo de una de las formas más inteligentemente posible de que en nosotros habitan muchas presencias, muchas voces que nos susurran y muchas enseñanzas, incluso a veces indeseadas, peroque van a ir conformando nuestras experiencias y más concretamente nuestra identidad y su hermana menor el carácter.
Aquí creo que debo volver a Riedman pues en ese mismo ensayo sobre el arte de ser humanos, pone de manifiesto la importancia de la transmisión oral del conocimiento, pues en aras de la modernidad y el algoritmo, del saber universalizado, compendiado y refutado, se van perdiendo los pequeños saberes que contaban los mayores y que hacían que nuestras existencias fueran no sólo menos sufridas, sino más unipersonales. Y por ejemplo me viene a la cabeza, esos pequeños aprendizajes como encontrar agua en el campo, anticiparse a una tormenta, adecuar una estancia con buena temperatura sin recurrir a las máquinas, o como distinguir la verdadera amistad mediante la honesta primera entrega.
LA ENTREVISTA FICTICIA ENTRE XTOBAL Y ZABALETA.-
Buenas tardes maestro. Hace tiempo que deseaba este encuentro, aunque con precaución, por temor a quedar atrapado en su estilo. Pues es inevitable no caer en el ascendente poético de su obra y en las compostura poliédrica de sus personajes.
Buenas tardes compañero. No creo que debas de temer más ahora que cuando miras los campos de olivos, pues todo lo que hagas ya estaba ahí fuera, ya se te está mostrando desde hace tiempo, sólo que no siempre se ven las mismas cosas ni se revelan a todos.
Cierto, en esas estoy, no queda más remedio que interpretar cada día el universo y si no da tiempo, pues al menos los límites del estudio, porque siendo artista me siento algo menos fuera de lugar. ¿Usted sentía lo mismo?
No exactamente, pues para mi ser artista, no era tanto por mi cubrir mi espacio, sino para dárselo a los innumerables desheredados entre los que me encontraba. Quizá esa reclamación de dignidad era a la vez una búsqueda, como tu dices, pero estaba subordinada en todo caso a la necesidad de la rotundidad del paisanaje. En tu caso es posible que te falte arraigo?
No soy de aquí ni de allí, ni del libidinoso verde oleoso ni del flamenco lúpulo. Toda la gente me vale, todos los paisajes. Todos los planos, todos los volúmenes, todos los cuerpos, toda la materia me valen para ensamblar mis criaturas. ¿Pero acaso en sus pinturas no hay algo de esto que digo, dentro de esas geometrías con las que da forma a sus hieráticos personajes?
JAJAJA… puede ser aventajado colega, pues si tú ya quieres reivindicar la polifacética conformación de tu persona mediante las proyecciones de las demás que llegaron a ti, de aquellas bondades o vísceras que te tocaron en suerte, yo me conforme con mostrar las que existían con claridad, y ciertamente, aunque la apariencia era una, más bien entristecida, el furor de los colores y las formas hacía que en las pinturas latieran por dentro cientos de reafirmaciones y sobria serenidad ante la vida. Incluso en aquellos cuadros de las viudas desoladas frente al rocoso calvario.
Ya sabía yo, que tenía que temer esta charla, pues más de lo imaginado me influirá en el futuro, es inevitable que una parte de ti se reencarne en mí. Es inevitable que parte de esa belleza de la ilusión que me impones no quede impregnada en mi agitada existencia, en mi inmadura mente, en mi tembloroso afán de ser artista. Nada me puede proteger de esa absurda sed por lo exógeno, de esa recopilación de saberes no voluntarios. Caigo porque es lo más honorable.
No exageres Xtóbal, cada día que amanezca será igual, algo habrá que aprender, algo habrá que desechar, la elección es permanente entre lo que queremos y debemos hacer, y lo que marca la sociedad biempensante, a veces disfrazada de decoro y otras mostrada en toda su crudeza con imposiciones caciquiles. Pero también te digo que agradezco que hayas pasado por este Museo y hayas estado a mi lado este rato. Gracias.
Al final hemos hecho migas sin quedar atrapado en el otro. Gracias maestro amigo.
LA LEYENDA.-
Leonard Zelig (1900-1980) fue un personaje multifacético que empezó a llamar la atención pública a finales de 1920 debido a sus repetidas apariciones en diferentes sitios con diferentes aspectos físicos y mentales iguales a otros que le rodeaban.
Es decir tenía la capacidad sobrenatural de cambiar su apariencia totalmente para adaptarse al medio en que se encontrara, especialmente en situaciones comprometidas, por lo que fue conocido como el “hombre camaleón”.
Fue tratado por la doctora Eudora Fletcher, la cual deseaba descubrir el misterio, pero sobre todo quería ganar reconocimiento profesional, aunque terminó al cabo manteniendo una relación amorosa con el paciente.
Increíblemente Zelig parecía recuperarse cerca de la doctora como volvía a recaer en cuanto se separaba del tratamiento. Siendo que se le volvió a ver como una persona negra en el Bronx o crecerle tirabuzones entre un grupo de rabinos.
Esta diversidad de personas en una le crearon innumerables situaciones, muchas de ellas adversas, como las demandas de poligamia, custodias reclamadas por su hermana que llegó a exhibirle en un circo o reclamaciones por daños al ejercer de psiquiatra.
Lo mejor que le pasó es que le hicieran en su honor el célebre charlestón de “El hombre camaleón” o el amor incondicional de su doctora.
Caso paradigmático de múltiples personalidades en una, llegando a limites nunca vistos ni antes, ni después.
El cineasta Woody Allen le dedicó una película documental en 1983, con su vida y andanzas, donde incluso salen sus padres comentando como era ya de niño.
La leyenda de los múltiples se agranda con este increíble personaje, y con todos los resultados llegar a la verdadera disección.
INFORME FORENSE. -
Hasta aquí se alcanza la confrontación del resultado en la mesa de aluminio. Hemos tenido fortuna de que haya innumerables pistas donde coger muestras y ver con cierto detalle como se ha conformado esta exposición.
Es de mención, por ejemplo, la pieza titulada “Bailarina”, en la cual sus múltiples antenas sirven tanto para captar el entorno como para mantener el equilibrio ante sus incansables piruetas. Sus cambios cromáticos no son al azar, pues necesita incesantemente permutar su indumentaria para estar lista para el próximo baile, pero además nos indica que siente predilección por mostrarse bella pero esconder sus deseos.
Su hermana, de título “la otra y yo misma”, tiene la nariz afilada, seguramente de olfato exquisito y de mentiras suaves, está tocada con un sombrero que además es un bol para mezclar ideas y pensamientos. La verdad es que es algo verde y se le saltan los ojos ante la presencia de los marineros con los que pierde la prudencia. Es tan estilizada que parece salida del valle de las sílfides, su cuello interminable se utiliza como escalera para subir a la tierra.
El mismo estudio seccional permite encontrar esas cavidades donde se esconden las manifestaciones de falsa modestia. “Goliath enamorado” nunca pudo disimularla. Imponente entre las columnas y mirándome desde su superioridad numérica, pues si todos somos varios, él es muchos. Así se recrea en su ensimismamiento, pues aunque fuerte y erguido, está incompresiblemente enamorado. Para bien o para mal, pues también es posible que encuentre la horma de su zapato y tenga alguna fatiga del querer.
También, un poco más adelante, en la vesícula, te vas a encontrar esa forma de “Silla”que tanto le gustaba a la “otra y yo misma”, es esa escultura que se apoya sobre si, que no se tambalea porque está anclada, pero que a la vez reclama que no le infrinjan más sufrimiento, que si bien tiene el rostro sereno y las manos firmes, es igualmente tan frágil como todos los hambrientos de justicia. Los hermanos no vienen a ayudarle, porque también están esclavos de su propia estulticia anclados al suelo.
La autopsia da estos resultados, y el informe no puede ser más exhaustivo, y cabe todavía destacar la pieza “bunker”, donde una estructura de apariencia cérvida e hipercapacitada para la estabilidad, da cobijo a otro ser que no solo recibe su protección si no que además desde su posición tiene todo el sitio para llenar su cerebro de pensamientos contradictorios.
Nos queda mencionar, el órgano visceral donde se encuentra “Leigh Bowery” y “Monóculo” ligadas estas imágenes por su resistencia a la mirada y por su porte atrevido. Si bien el homenaje se completa con la primera pieza, y se asume la trastienda de la herencia recibida, en la segunda pareciera que es la propia reencarnación de la figura del performance.
No son pocas las evidencias que se muestran en esta exposición, que además para másexplicaciones va acompañada de una serie de dibujos que entremezclan su ADN. Es obvio que llegado este punto el espejo se muestra insuficiente para intentar conocernos, incluso ni tan siquiera para reconocernos, que hay mas personajes en nosotros y que es este lugar el adecuado para atisbarlos.
Si alguien llegado este punto no ve nada ya no lo vera.
Alfonso González-Calero
Miembro de AICA
Director de investigacionyarte.com








